
Desde fuera las cosas siempre parecen más tremendas de lo que son, serán o llegaron a ser. Yo desde mi sillón veo cómo decisiones prácticas y sinceras suponen a ojos de otros un suicidio repentino o una pérdida de equilibrio innecesaria.
No puedo vivir sin paz. Por desgracia mi carácter me lo impide, mis nervios y empuje son tan grandes como mis ganas de darles forma. Es algo parecido a la energía nuclear, tan productiva cuando esta en el ciclo y tan destructiva cuando esta en una bomba…Quizá parezca ese niño mimado y caprichoso, neuroastémico e incontrolado que mucho quieren ver, pero no es así. Supongo que mis volantazos son siempre como los anuncios, grabados en circuito de seguridad, experimentos con gaseosa, con algo de corazón pero llevados a cabo de la forma mas limpia posible. Todos tienen un por qué y un hacia dónde, nada es casualidad.
Ahora mi vida descansa quizá en pilares mas básicos y menos clásicos, mi cabeza no busca desesperadamente un hombro donde dormir, si lo encuentra perfecto, si no qué mejor hombro que mi almohada y el hecho de dormir en paz. Al final siempre nos inunda el mismo miedo, en la casa, el trabajo, la calle...la inseguridad. La solución no es hacer un circulo tan grande que evite derrumbes sino colocar en ese circulo tan solo a lo básico para no caer, pudiendo prescindir en segundos de cosas en otros momentos vitales.
No se por qué me justifico, mucho menos no quiero que se vea como un arrepentimiento.
Mi vida va tan deprisa que ni siquiera me doy cuenta del poco tiempo que transcurre…no tengo tiempo para respirar o para pensar, ahora escribo a una velocidad de 200 ppm, vomito en un papel lo que siento, rechino los dientes y pienso. Me acuerdo de unos ojos, no hace falta recordar mucho, los tengo clavados en la frente, no puedo seguir escribiendo…el teléfono se ha convertido hoy en el peor de los artefactos inventados, por suerte los mensajes animan un cacharro tonto e inútil que no hace mas que achicharrarme el oído. Escucho a maná desde esta oficina a 700 km de casa, yo creo que ya se notan los casi 3 meses sin bajar, me pesan y me machacan el humor, maceran mi conciencia lentamente como a un boqueron, pero por el vinagre no paso.
No se si es que yo soy muy listo, muy simple o muy práctico, o es que directamente me he vuelto gilipollas y no entiendo lo que tengo alrededor. Pero esos ojos! Abandonad mi cabeza, mejor no lo hagáis, que la sonrisa ilumina mas que la luz de la entrada que no tengo y es mas barata, y hace mas compañía y me gusta tanto…tanto…que no aguanto!
Un abrazo, y no busquéis mas explicación que la que no tiene en este post , simplemente necesitaba descargar stress en un momento de curro caotico…
No puedo vivir sin paz. Por desgracia mi carácter me lo impide, mis nervios y empuje son tan grandes como mis ganas de darles forma. Es algo parecido a la energía nuclear, tan productiva cuando esta en el ciclo y tan destructiva cuando esta en una bomba…Quizá parezca ese niño mimado y caprichoso, neuroastémico e incontrolado que mucho quieren ver, pero no es así. Supongo que mis volantazos son siempre como los anuncios, grabados en circuito de seguridad, experimentos con gaseosa, con algo de corazón pero llevados a cabo de la forma mas limpia posible. Todos tienen un por qué y un hacia dónde, nada es casualidad.
Ahora mi vida descansa quizá en pilares mas básicos y menos clásicos, mi cabeza no busca desesperadamente un hombro donde dormir, si lo encuentra perfecto, si no qué mejor hombro que mi almohada y el hecho de dormir en paz. Al final siempre nos inunda el mismo miedo, en la casa, el trabajo, la calle...la inseguridad. La solución no es hacer un circulo tan grande que evite derrumbes sino colocar en ese circulo tan solo a lo básico para no caer, pudiendo prescindir en segundos de cosas en otros momentos vitales.
No se por qué me justifico, mucho menos no quiero que se vea como un arrepentimiento.
Mi vida va tan deprisa que ni siquiera me doy cuenta del poco tiempo que transcurre…no tengo tiempo para respirar o para pensar, ahora escribo a una velocidad de 200 ppm, vomito en un papel lo que siento, rechino los dientes y pienso. Me acuerdo de unos ojos, no hace falta recordar mucho, los tengo clavados en la frente, no puedo seguir escribiendo…el teléfono se ha convertido hoy en el peor de los artefactos inventados, por suerte los mensajes animan un cacharro tonto e inútil que no hace mas que achicharrarme el oído. Escucho a maná desde esta oficina a 700 km de casa, yo creo que ya se notan los casi 3 meses sin bajar, me pesan y me machacan el humor, maceran mi conciencia lentamente como a un boqueron, pero por el vinagre no paso.
No se si es que yo soy muy listo, muy simple o muy práctico, o es que directamente me he vuelto gilipollas y no entiendo lo que tengo alrededor. Pero esos ojos! Abandonad mi cabeza, mejor no lo hagáis, que la sonrisa ilumina mas que la luz de la entrada que no tengo y es mas barata, y hace mas compañía y me gusta tanto…tanto…que no aguanto!
Un abrazo, y no busquéis mas explicación que la que no tiene en este post , simplemente necesitaba descargar stress en un momento de curro caotico…
1 comment:
¿esos ojos? ¿todavia?
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