Tuesday, July 08, 2008

Constantemente y siempre…así




Exceso, hipérbole, éxtasis, deformidad, cansancio, hartura, agotamiento, hastío. Curvas que vienen y van, Gauss constante vital que no entiende de constancia, histéresis en el corazón, después de cada guerra nunca vuelves a ser el mismo que eras antes de ella, después de cada borrachera juras que no beberás mas, cada beso vacío prometes que será el último, cada día que te despiertas te prometes a ti mismo que cambiarás. Promesas vacías de echar el freno y sentir realmente que el aire que corre no te quema pero si calienta, que tampoco es malo vivir tan sólo 24 horas en un día, que un día no da para más de 24.

Sigues corriendo, todo esta tan lejos que detrás ni delante ves más que lo que tus ojos quieren ver, intuyes e imaginas, piensas por ti y los demás, la velocidad es así, vas tan rápido que pierdes la definición de lo que realmente pasa a tu alrededor, intuyes figuras en simples sombras, condenas gestos imaginados, castigas a tus pies sin dejar de correr.

Y no ves el mar, ni siquiera sientes su olor pero nunca ha dejado de estar en ti, cada ducha y cada baño te recuerda el estado del que vienes y al que quieres ir, silencio, paz, flotando en algo inmenso moviendo tan solo un poco los pies, poco esfuerzo y gran recompensa, eficiencia del movimiento que te mantiene a flote, cualidad innata que evita que te hundas, involuntariedad que no puede ser mas consciente, aséptico líquido que no puede contagiar más…

Ahora te preguntas si el mar o el camino, si todo o nada, estar o aparentar que lo haces, si de lo que has vivido realmente has sido capaz de interpretar siquiera la intuición del olor, si realmente miras desde la pirámide hacia abajo o no has sido capaz mas que de enterrarte bajo ella.

Wednesday, July 02, 2008

A la plaza sin fuerzas, a la fuerza sin plazas


Cemento 2 de Julio crónica de una muerte anunciada. El piloto automático de mi coche me trae aquí, a algún lugar en el norte de cemento, con los brazos aguanto el volante, con mis piernas no aguanto nada. No se el por qué de esta sensación tan rara, vacía y chillona a la vez. Me da igual estar que no, sentir que no, beber que no, salir que no, entrar que no, reír que no. Me viene a la cabeza el recuerdo de Cemento, con mi madre tirando de mi mano llevándome a un sitio lleno de niños, olor a Nenuco mezclado con piel, llantos y ojos rojos, “yo no quiero quedarme aquí, me quiero ir contigo”. La sensación es la misma 24 años después, “yo no quiero entrar aquí, me quiero volver contigo” ahora no huele a Nenuco, si acaso a Chanel 4 de imitación, tampoco huele a piel joven, no la hay y si la hubiera estaría envejecida por ataques frontales, mala educación y contestaciones fuera de tono. Los llantos van por dentro, los ojos rojos disimulados con colirio y alguna gota de alcohol, distinto olor distinta ciudad…
Y yo toreo como puedo, nunca contra el mundo sino a su lado, pero cuesta tanto, mejor dicho me cuesta tanto. No se que coño he hecho con mi vida, si lo que tengo es lo que quiero, si lo que quiero es lo que debo ni si lo que debo me dará de comer…al fin y al cabo somos la generación de la frustración. No hemos estudiado aquello que sentíamos, ni somos bohemios ni libres por la gracia de la constitución. Si hubiera nacido en Cemento sería periodista, como nací en Arena me hice economista, y como salta uno de la gestión a la creación? Pues como no sea con una pértiga…Me gusta comunicar, expresar, intuir, hacer sentir, percibir las reacciones de los demás, analizarlas, estudiarlas, volverlas a expresar y salta la noria. No me gusta ser gestor, no soy dócil ni constante, ni metódico aunque organizado, no puedo ser un hámster en una jaula. Mido 1.93 ¿que jaula me soporta?
Un abrazo!