Abrimos la ventana dejando que entre el aire de nuevo. Has tardado en volver, de hecho creo adivinarte, de lejos te distingo, pero aún no estas aquí. Tu ausencia se ha convertido este año mas que nunca, en una insufrible letanía, regada día tras día casi a diario por lluvia y mas lluvia. Pero aquí parece que estas. Sinceramente es un dogma de fe, primavera parece, invierno no es. Si el objetivo de 2010 ya lo hemos conseguido ¿Qué nos espera ahora? ¿Debemos ir a por más o sentarnos a esperar? Ahora que de mi casa todo menos yo es nuevo qué puedo esperar. Ir por mas, nunca cupo la menor duda. No se tener las manos quietas pero si los pies calientes. Seguiré mascullando, rumiando y digiriendo cualquier nuevo propósito, por peregrino que sea, que me mantenga ocupado. Vienen días de armario, muebles, mudanzas y estrés, pero lo grande ya esta hecho, por delante queda darle calor a eso que comencé hace tres años, construir un hogar.
Me da vértigo pensar que sin llegar a los treinta tenga un sitio que es mío, no solo en propiedad (esta la comparto con el señor rato) sino en identidad. Cada centímetro de pared y suelo, cada placa del techo, cada rincón son a mi idea y elección. Sin duda quemamos otra etapa de la vida, pasamos el testigo. Otra etapa que he pasado solo, miento, sin nadie a mi lado. Solo ni de coña, esta vez mas que nunca, la vida me ha recordado qué de amor de verdad recibo cada día, cada instante, cada semana…habéis estado siempre ahí, aquí conmigo y allí en la distancia. Me estoy haciendo un hombre cada vez mas fuerte y resistente, porque todo esto hace corteza, pero a la vez mas sentimental. Me encanta esa sensación. Sigo siendo un grano de arena en una playa de cemento, el mismo niño ingenuo que hace más de siete años plantó la pica en Flandes y aguantó por dejarla intacta. Todo, todo, todo gracias a vosotros, todo. Si tuviera cuatro años, haría como un niño pequeño con un pato, os estrujaría de un abrazo de tanto que os quiero. Ahora aunque lo intento no os dejáis…bueno, a veces si…
Si algún día te preguntas qué sentido tiene tu vida, recuerda, darle sentido a la mía…
LA VIDA EN CEMENTO NO ES TAN COMPLICADA COMO CREEMOS, EN ARENA NO ERA TAN SENCILLA COMO LA PINTABAN...EXPERIENCIAS, DESDICHAS, TROPIEZOS Y TROPEZONES DE UN PUNTO DE VIDA EN UNA BOLA DE SEIS MILLONES
Friday, March 26, 2010
Wednesday, March 03, 2010
Jornada de Reflexión
A punto de cumplirse una cuarta parte del año toca pensar. Hoy el cielo plomizo baja los ánimos y dificulta la clarividencia. Seguramente no es el mejor momento, pero cualquier momento es bueno. ¿Balance hasta ahora? Mucho cansancio y una casa por terminar e inundar de ilusiones. Seguramente todo pasa más rápido de lo que parece, no encuentro esa complejidad a la que todos se referían. Nada mas difícil que encontrar dinero bajo las piedras para echarlo en la hormigonera. Ahora toca darle 3 vueltas al cinturón, sacar cintura de avispa y remangarse. Me toca abrir el grifo de la imaginación y la capacidad creativa haciendo de una casa un hogar, tarea harto complicada pero muy constructiva. El proyecto de 2010 “about to be launched”.Ahora como cuando tenía 4 años me toca montar sin ruedines, todo tuyo.
Me estalla la cabeza, una presión se ha instalado en ella desde la noche impidiéndome sonreír. No se que aprieta mas, si la ortodoncia, la cabeza, el bruxismo, o todo a la vez. Son días…no mas. Seguramente cuando este maldito invierno acabe la primavera nos traerá aquello que tanto echamos de menos ¡el sol!. Nos queda poco para despertar de este letargo inducido que nos ha traído dos meses de lluvia. La lluvia no impide, pero impone. Algo que nos hace encorvar no puede ser positivo más que para el campo. No podemos mirar hacia arriba y sonreír, nos hace caminar pendiente de charcos y baldosas trampa.
No es el mejor momento para pensar...no
Me estalla la cabeza, una presión se ha instalado en ella desde la noche impidiéndome sonreír. No se que aprieta mas, si la ortodoncia, la cabeza, el bruxismo, o todo a la vez. Son días…no mas. Seguramente cuando este maldito invierno acabe la primavera nos traerá aquello que tanto echamos de menos ¡el sol!. Nos queda poco para despertar de este letargo inducido que nos ha traído dos meses de lluvia. La lluvia no impide, pero impone. Algo que nos hace encorvar no puede ser positivo más que para el campo. No podemos mirar hacia arriba y sonreír, nos hace caminar pendiente de charcos y baldosas trampa.
No es el mejor momento para pensar...no
Subscribe to:
Posts (Atom)