Monday, November 10, 2014

Lágrimas por mí


Tengo el corazón roto. Pensaba que partío, pero no. Esta roto. Y se perfectamente por qué pero a la vez tengo la sensación de no enterarme de nada. Esta extraña forma de vivir la vida, la mía, se ha aliado con el destino para de un golpe arrancarme todo lo que me hacía feliz, todo lo que mantenía en mi cabeza ese difícil equilibrio que tanto tiempo me había costado alcanzar.
¿Y ahora qué? A empezar de nuevo. Pues me cansa, esta vez me cuesta, esta vez me duele. Me duele porque en estos dos años he conocido el sentido de la felicidad, con caras, nombres y apellidos, con gestos, con lagrimas y con amor. Amor de verdad, a toneladas, por horas, días y meses. Amor en forma de amistad, ¿Qué mas?
Necesitaba reventar, necesitaba dejar salir la rabia y el enfado que en la parte personal de mi vida me invade. No entiendo por qué, si todo estaba muy bien, si yo no pedía más y me conforma con lo poco y a la vez tanto que tenía. Toca desmontar mi vida y cambiar el rumbo. A empezar de nuevo.
Tengo ilusión y tengo ganas, tengo mucha fuerza y positivismo no me falta, pero no dejo de tener un lado triste. Sé que me va a costar, porque no soy de lágrimas y aquí estoy, inundado desde que escribí algo tan simple como “os echo de menos”.
Tal vez no sea buen día para volver a escribir, pero lo necesitaba. Me queman por dentro las ganas de decir como me siento, de esta contradicción tan injusta que mi propio futuro por anticipado me ha servido.
Esos días en los que no haces tu vida, sino que tu vida te hace a ti. Estoy contento, saldré mas fuerte y habré vivido. He madurado.
Y me quedo así dando las gracias, de la G a la S de la V a la A. A ti, a ti, a ti y a ti también. Porque me habéis hecho feliz, porque me habéis hecho vivir.

Mai vaig creure que trobaria tant en tan poc!