Friday, November 07, 2008

Me pone una tarrina con sumo


Hoy creo que es la primera vez en dias, semanas o meses que realmente estoy tranquilo. Estoy delante del ordenador, él y yo. No tengo planes, no tengo prisas...extraña tranquilidad en un día frío y humedo en Cemento, otoño a 4º y extraña sensación, pequeño placer ser consciente de mi bruxismo permanente y evitarlo. Entiendo que las cosas pequeñas son las que nos hacen grandes, que una siesta con una manta que huele a Arena reconforta y que un CD de chill out de Shangai grabado por alguien que quieres tambien. Todo es paz y armonía, ojalá durara mucho, pero soy un alacrán.

Seguramente el ritmo de cada día es lo que me mantiene vivo, el estrés, los acelerones, las pitadas, los cuelgues de teléfono, esa melodía polifónica de Duffy que he llegado a aborrecer -siempre y cuando no sea un sábado noche con los míos- todo ello configuran una rutina que nutre y configura de forma lenta nuestra realidad. Quiero un cambio incremental, y digo más, creo que estoy en ello. No me planteo el volver a Arena de repente, sería como un pez que lanza una ola contra la arena, dejandolo en seco de un golpe, a su suerte fuera del mar. Pero miro atrás y tampoco puedo seguir así, entiendo que mi situación laborarl -chaparrones económicos aparte- es la que es. No puedo a corto plazo mas que acordarme de aquella frase de abuela -virgencita, virgencita que me quede como estoy- y prepararme para, una vez veamos la luz, en este hoyo del que saldremos - Mr Obama Mediante - poder decidir. Ahora me siento congelado, la crisis nos queda cerca, no nos toca pero si nos acecha. Ahora no vivimos tan bien. Todo el excedente que tenemos para gastar se lo lleva una hipoteca absurda, que firmamos como cómoda y se ha convertido en pesadumbre, que se ha incrementado un 50% en año y medio, si habéis leido bien, un 50%. Y claro, mi sueldo pese a los esfuerzos de quien me dirige a ese crecimiento no puede llegar. ¿Que hacemos entonces? Aparcamos sueños, postponemos ilusiones y retrasamos caprichos...todo ello material, todo puede esperar. Frente a la crisis mucho consumo, con sumo cariño cuida de ti, con sumo mimo trata a quienes quieres, con suma delicadeza dale la espalda al frío, con sumo tesón preparate para lo que queda por llegar. Seguramente la parte más negra del filete es la que no nos debemos comer, siempre fue de educación dejar algo en el plato.


Un abrazo muy fuerte!