
Lunes 8:00 AM; camino de la oficina lo único que me preocupa es el sol que impide ver más alla de 100 metros en la M30, escucho la sorna con la que el maestro Carlos Herrera recibe a los ministros del PSOE. Un punto para ZP por algún tecnócrata que formará parte de su camarilla y menos mil por toda la caspa figurada y real que permanence (a saber Moratinos, Fernandez Bermejo y todo su combo).
9:00 AM con tostada en el cuerpo me importa menos mil que en esta empresa la gente sea mas borrica por dentro que por fuera, que ya es decir…Vidal Sasson sigue sin hacer acto de presencia y los ataques de caspa siguen creciendo en progression geométrica, de seguir así pediré al ayuntamiento de Navacerrada una maquinita quitanieve para barrer los pasillos de este lugar de vez en cuando.
Hoy huelo a ti, mi cara es espejo de la calma que siento por dentro, entiendo mi trabajo como la fuente de ingresos a través de la que pago la hipoteca, y me agarro a él en estos momentos de incertidumbre huyendo de cambios radicales. ¿Para qué mas por ahora? No soy feliz en el trabajo, pero no se puede tener todo. Ahora mi vida personal me aporta una tranquilidad que minimiza al máximo el impacto de ataques frontales, envidias y fobias, dientes, dientes, que es lo que les jode.
Ahora mis preocupaciones son vanas por fuera y llenas de sentido por dentro, poder disfrutar un minuto contigo, un beso, un amigo, una cena, una charla y una confesión, tienen nombre y apellidos, se alejan de las provocadas por el hecho de ser un numero entre mil, un codigo de nomina y un empleado mas. Por supuesto que preocupa la satisfaction en el trabajo, pero no voy a hacer un problema de ello. Al fin y al cabo tengo un sueldo decente, un horario flexible y buenas vacaciones, ahora a mejorar eso logrando ser feliz…quien da más?
