Tuesday, December 09, 2008

Empachado de Normalidad


Este año tenemos pocos puentes. El calendario nos ha engañado y dejado en sábado fiestas otrora míticas...la vida es así! El 2008 no ha sido buen año para casi nada...ni nadie. Ha sido un año normal, brindemos por muchos! Y es que en una vida top, donde todo es pop, cool, fashion, trendy o fresh, el hecho de que las cosas sean normales suena hasta peyorativo. Para mi no lo es, pero claro, una vez mas todo depende del cristal con que se mira.

Un puente con 3 días, engaño del calendario ni puente ni na...rebaná! Pero tan normal. Ni una discusión con mi hermana quizás esto haya sido lo mas anormal del puente, no cabe duda de que me voy haciendo mayor. Y de repente aparecéis vosotros, bajo la cremallera de mi vida -menuda metáfora bien usada- y sin darme cuenta me quedo en pelotas. Frente a vosotros, ni un síntoma de vergüenza, pasad, esta es mi vida, toma una copa y disfruta de ella. Como vereis es todo normal. Tenemos dos ojos, dos brazos, pelo, pico y patas, muchas inquietudes y muchos líos, trabes pasados, historias para no dormir, y tan normales. Seguro que muchas de ellas os dejarían con la boca abierta hace años, pero hoy son tan normales...un dos tres, hasta 4 líos de faldas -pantalones mejor dicho- y tan normal. Llantos, abrazos, gritos y dolor. Bromas, risas, aplausos y zancadillas, y tan normal.


Levanto mi copa una vez mas y brindo, por muchos!

Wednesday, December 03, 2008


Escribo unas lineas porque estoy a gusto. Me siento aquí en mi silla y aún con la nariz fría me acuerdo del frió que dejé ahí fuera. No tengo ganas de destrozar nada ni a nadie, solo siento como mi nariz se aclimata a la temperatura de mi hogar. No ha sido poco el trabajo hecho para que esto con paredes llamado casa huela a mi, mis circunstancias y mi colonia, al olor que dicen que tiene mi piel. El amarillo estridente de las paredes no relaja, pero a mi me reconforta tanto...Al final todo es lo mismo, tranquilidad entre tanta marea. Y en medio yo, que a veces me acuerdo de ti, son momentos, instantes, circunstancias. Después entro en la M30 y vuelvo a la realidad, a prestar atención a la moto, el de delante y el de detrás, a los minutos que quedan a casa, sin querer voy cruzando los dedos, que nadie me fastidie la tarde, quiero acabarla en paz. Y comienza el silencio, roto tan solo por el sonido de unas teclas, tan inertes como vivas, tan asépticas como cercanas. Oigo una voz, la música me acompaña siempre, no es miedo al silencio, es solo que me encanta escapar. Una y otra vez la misma canción. Reconozco que resulto cansino pero en estos momentos ninguna otra puede hablar mas de mí que ella. No tengo ningún amor roto, no tengo un corazón partido, ni siquiera una angustia latente, pero me siento así. No se si hablas de Cemento, si vas mas allá, yo te siento como mía, te siento "yo".

Hablas de la huida, juras escapar, escapas dejando todo asolado, lloras por lo injusto de no sentirte como quieres, de no quererte como debes, de no deberte mas que a ti, de tener menos de lo que quieres, de querer mas de lo que necesitas, de necesitar menos de lo que lloras, de llorar menos de lo que hablas, de hablar menos de lo que oyes, de oír menos de lo que escuchas, de escuchar solo que te conviene, de convencerte de que dices lo correcto, de corregir aquello que te mata, de matar todo aquello que temes, de temer haber descubierto la verdad.


Un abrazo