
Dejamos un año redondo, por lo cojones, 2010. Entramos en un año incómodo, tosco y oscuro, 2011. Pintamos de verde, más fuerte imposible, las paredes de nuestra mente. Esperamos con ansiedad que lo que venga no sea peor.
Y yo sigo con una nube de propósitos. ¡Qué verdad es, que pequeños objetivos alcanzables te convierten en alguien inalcanzable!
2011, un año más, lo recibimos en las antípodas, climatológicamente hablando, de Cemento. Me encanta ver llegar el nuevo año en chanclas, o cholas, y bañador. Esa falta de prisa, ese ausencia de ansiedad que genera el correr, correr y correr, porque no llegas a tiempo a la cena, porque no cenas rápido para ver las uvas, porque no tragas lo suficiente para acabar con las doce y no vomitar, porque no encuentras un taxi, un coche o un asiento para ir a reunirte con los demás…¿y eso es despedir y entrar con buen pie en el nuevo año?…a lo mejor en cómo acabamos esta la causa de cómo los propósitos jamás podrán cumplirse!
Yo para este año, dejar de fumar. ¡Juas! Podréis decir, ¡Vaya chorrada! Y puede parecerlo, pero ahora pensad en dejar de hacer algo que en los últimos 15 años o 5475 días o 131.400 horas o 7.884.000 minutos habéis hecho sin parar. O mejor dicho, pensad qué de todas vuestras rutinas, amigos y cosas varias, os acompaña desde hace tanto. Entenderéis que no es nada fácil. Pero como digo yo, tan solo por demostrarle a los demás que soy capaz lo haré. Amén de todos los beneficios físicos, mentales y futuros que me traerá. ¡Ah! Y los sociales. Porque fumar, esta mal visto…y mucho peor en el cluster en el que vivimos. La gente prefiere lamer un bordillo que darle un beso a un cenicero, y eso es así.
Ya llevo 5 días sin fumar, y 5 noches sin dormir. El mono se apodera de mi cada noche, en forma de cronómetro despertador con politono y sudor incluidos. Pero yo voy a poder, y cuanto mas tonto te pongas, peor. Porque por mucho que grites, no pienses ni por asomo que tu hambre de nicotina voy a alimentar. El 16 de enero emprendí un viaje por un camino “que no has de volver a pisar”.
Lo demás, como siempre. Tengo una familia que no merezco y unos “relatives”,como dicen los angloparlantes, que mejor no hubieran nacido la mitad, pero no se puede tener todo, ¿No? Y yo pensé que casi lo tenía…habrá que seguir buscando, y luchando, por supuesto.
Y yo sigo con una nube de propósitos. ¡Qué verdad es, que pequeños objetivos alcanzables te convierten en alguien inalcanzable!
2011, un año más, lo recibimos en las antípodas, climatológicamente hablando, de Cemento. Me encanta ver llegar el nuevo año en chanclas, o cholas, y bañador. Esa falta de prisa, ese ausencia de ansiedad que genera el correr, correr y correr, porque no llegas a tiempo a la cena, porque no cenas rápido para ver las uvas, porque no tragas lo suficiente para acabar con las doce y no vomitar, porque no encuentras un taxi, un coche o un asiento para ir a reunirte con los demás…¿y eso es despedir y entrar con buen pie en el nuevo año?…a lo mejor en cómo acabamos esta la causa de cómo los propósitos jamás podrán cumplirse!
Yo para este año, dejar de fumar. ¡Juas! Podréis decir, ¡Vaya chorrada! Y puede parecerlo, pero ahora pensad en dejar de hacer algo que en los últimos 15 años o 5475 días o 131.400 horas o 7.884.000 minutos habéis hecho sin parar. O mejor dicho, pensad qué de todas vuestras rutinas, amigos y cosas varias, os acompaña desde hace tanto. Entenderéis que no es nada fácil. Pero como digo yo, tan solo por demostrarle a los demás que soy capaz lo haré. Amén de todos los beneficios físicos, mentales y futuros que me traerá. ¡Ah! Y los sociales. Porque fumar, esta mal visto…y mucho peor en el cluster en el que vivimos. La gente prefiere lamer un bordillo que darle un beso a un cenicero, y eso es así.
Ya llevo 5 días sin fumar, y 5 noches sin dormir. El mono se apodera de mi cada noche, en forma de cronómetro despertador con politono y sudor incluidos. Pero yo voy a poder, y cuanto mas tonto te pongas, peor. Porque por mucho que grites, no pienses ni por asomo que tu hambre de nicotina voy a alimentar. El 16 de enero emprendí un viaje por un camino “que no has de volver a pisar”.
Lo demás, como siempre. Tengo una familia que no merezco y unos “relatives”,como dicen los angloparlantes, que mejor no hubieran nacido la mitad, pero no se puede tener todo, ¿No? Y yo pensé que casi lo tenía…habrá que seguir buscando, y luchando, por supuesto.