
Aquí estoy de nuevo. Un post más, más relajado. Mi actitud frente a todo ha cambiado, pero mi trabajo y lo poco que me gusta, no.
¿Y qué mas te cuento?...¿qué más?...¿qué más? Ah sí, estoy a punto de marcharme de aquí ¿Cóoooomo? Como lo estas leyendo, que me voy.
Durante nueve años he intentado convencerme de que mi realidad estaba aquí, y que mi vida también y puede que así sea, pero lo cierto es que cada vez me cuesta mas volver. Un fin de semana, un puente, un viaje, unas vacaciones, y se me saltan las lágrimas en el tren. Eso nunca me había pasado. Supongo que he madurado, sí, he madurado.
He decidido darme a mi mismo la oportunidad de crecer, como profesional y como persona, estoy seguro. Me he concienciado para cambiar. Y esto ha sido como el dejar de fumar. Ya tengo mil mosquitos zumbandome que me equivoco, que correr no es la solución y que todo está en mi. Está claro que sí, que todo está en mi, pero es que soy yo quien ahora dice que toca girar el rumbo.
Escucho a Jorge Javier Vazquez diciendo que Cemento es la ciudad en la que sientes como si nadie vigilara lo que haces. Y puede que tenga razón, pero ya hemos pasado esa edad. Ahora ya no nos escondemos de nadie, sobre todo, no nos escondemos de nosotros mismos. Ni si quiera huimos de una realidad ya asimilada. Ahora soy capaz de disfrutarme donde sea y con quien realmente me apetezca. Estoy dispuesto a darme por entero, en todos los planos y a todos los niveles.
Hoy me quedé de piedra mientras leía las palabras que escribí yo mismo. Gracias M por recordarme que esas palabras eran mías. Me hicieron pensar que somos capaces de mucho, y que tu has conseguido soplar muy fuerte el globo de tus sueños. El mío se había quedado un poco chuchurrido, pero ya verás que pulmones echo para darle un empujón.
Bichos de luz, piedras del camino. Personas que habéis conseguido influenciarme hasta hacerme cambiar. No voy a nombrar a ninguna. Sois poc@s y sabeis quienes sois. Personas que con dos palabras desmontan un argumento absurdo, que con una sonrisa desbaratan cualquier conato de enfado. Piedras del camino, os echaba de menos. Echaba de menos la palabra precisa en el momento justo, el espejo donde mirarme y echarme a reír un rato. Unos lleváis mucho, otros bastante y otros poco, pero lo suficiente, y tan suficiente.
Estoy algo cansado, mis manos querrían seguir pero mi cerebro difícilmente atina a escribir algo coherente. Por hoy ha sido mucho, aunque nunca bastante.
Un abrazo, Bichos de luz, Piedras en mi camino.
1 comment:
Amazing! Like just a few things in life! Or are they a lot? It all depends on the eyes set upon them.
Me encanta tu blog!
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