
La verdad que trabajar en algo que no te llena realmente supone que cada día el agridulce sea el color de tu sonrisa. No vale pensar en sueldos estables, empresas solventes o emocionalidad contenida si tu cerebro responde de una forma aséptica cuanto menos a los colores del logo de tu empresa.
Realmente te das cuenta de todo cuanto te derrumbas al pensar que haya gente que lleve 30 años en el mismo puesto sin rechistar…y siguen levantándose. En ese momento es cuando piensas que lo tuyo es algo más encorsetadamente bohemio que lo que haces. No vamos a hacer apología de la libertad, porque por desgracia tenemos que tener para poder ser, pero necesitamos algo de libertad, no encontrar las paredes de la jaula al extender las alas, por muy de oro que sea…Vivimos muy condicionados por las circunstancias y seguramente casi el 100% de las personas se muestra incapaz de dar portazo para hacer lo que realmente le apetece. El camino tampoco es fácil, nadie llega al teatro diciendo buenos días me gustaría ser actor, porque se que sirvo, no he actuado nunca pero lo se. A mi me gustaría ser un mismo yo en mi vida y el trabajo, no un desdoble de personalidad, mejor dicho una castración de mi otra mitad. Me gusta escribir, discutir, argumentar, teorizar y observar. Personas, conductas comportamientos…y por que no, intentar dirigirlos hacia mí, o hacia donde yo quiero. Por eso siempre me ha gustado el marketing. Ser capaz de ver las necesidades de la gente y acercarte a ellas para que ellos se acerquen a ti me ha parecido siempre un ejercicio más complejo y satisfactorio que otro cualquiera. Quizá esta filosofía choca un poco en la mente de un país en manos de comisionistas y maletineros, en el que compramos casi lo que la gran distribución quiere vender y vemos lo que los grandes medios quieren que veamos. Nunca defenderé ciegamente a EEUU o UK pero en este ámbito si que lo haré. Ellos no tienen un mercado tan intervenido, dejan volar al marketing y lo entienden como una cuerda tendida al cliente…a las manos para que la agarren y no al cuello para sujetarlos.
Seguro que algún día monto un negocio que me provoque en el que pueda ver reflejado en las caras de las personas la satisfacción de un deseo. Al fin y al cabo tu trabajo debe ser como tu vida...
Realmente te das cuenta de todo cuanto te derrumbas al pensar que haya gente que lleve 30 años en el mismo puesto sin rechistar…y siguen levantándose. En ese momento es cuando piensas que lo tuyo es algo más encorsetadamente bohemio que lo que haces. No vamos a hacer apología de la libertad, porque por desgracia tenemos que tener para poder ser, pero necesitamos algo de libertad, no encontrar las paredes de la jaula al extender las alas, por muy de oro que sea…Vivimos muy condicionados por las circunstancias y seguramente casi el 100% de las personas se muestra incapaz de dar portazo para hacer lo que realmente le apetece. El camino tampoco es fácil, nadie llega al teatro diciendo buenos días me gustaría ser actor, porque se que sirvo, no he actuado nunca pero lo se. A mi me gustaría ser un mismo yo en mi vida y el trabajo, no un desdoble de personalidad, mejor dicho una castración de mi otra mitad. Me gusta escribir, discutir, argumentar, teorizar y observar. Personas, conductas comportamientos…y por que no, intentar dirigirlos hacia mí, o hacia donde yo quiero. Por eso siempre me ha gustado el marketing. Ser capaz de ver las necesidades de la gente y acercarte a ellas para que ellos se acerquen a ti me ha parecido siempre un ejercicio más complejo y satisfactorio que otro cualquiera. Quizá esta filosofía choca un poco en la mente de un país en manos de comisionistas y maletineros, en el que compramos casi lo que la gran distribución quiere vender y vemos lo que los grandes medios quieren que veamos. Nunca defenderé ciegamente a EEUU o UK pero en este ámbito si que lo haré. Ellos no tienen un mercado tan intervenido, dejan volar al marketing y lo entienden como una cuerda tendida al cliente…a las manos para que la agarren y no al cuello para sujetarlos.
Seguro que algún día monto un negocio que me provoque en el que pueda ver reflejado en las caras de las personas la satisfacción de un deseo. Al fin y al cabo tu trabajo debe ser como tu vida...
una cancion para descansar... http://es.youtube.com/watch?v=aU3re5jQ9mE



