Monday, September 25, 2006

LA CATARSIS DEL TOMATE, A OSTIAS CON LA VIDA


Y digo Ostia sin hache porque yo lo entiendo así, algo es la Ostia cuando sorprende por su magnitud y por su impacto brutal, supongo que como la Ostia sorprendió a los Romanos de la época. No utilizo el sacrílego termino de la Hostia porque aunque agnóstico cuasi ateo manifiesto, mantengo por deformación educacional un cierto respeto a las instituciones católicas. Y mira que ellos respeto respeto...nos condenan en la hoguera, pero bueno también lo hicieron con Servet y el hombre poco mal y mucho bien hizo...así que si me queman por hereje, lo entiendo como un logro y no como una condena. Esto es como caer mal o caer bien, poco a poco me voy convenciendo de que caer bien es absurdo, caer bien para que? Tampoco encuentro la indiferencia como algo negativo, y si lo es...tengo mas numeros rojos con la gente que con mi cuenta del SCH...que dios la tenga en su gloria (dejo ya los comentarios laicos porque parece que vengo del Círculo, y como no sea que a Boite le llamen ahora así...)
Ni siquiera el actimel del Auchan ha sido capaz de alegrar mi gesto por la mañana, tampoco la ducha, la crema de la cara o el aire de la M30, nada, nada, nada...y cayendo en picado. La razón no la se, pero ya nada me sorprende, con lo fácil que es que alguien te sorprenda...y nadie lo hace. Todo se vuelve trivial rutinario y conductual. Vamos, que el perro de Paulov tenía mas imaginación que yo. Estoy en un estado de sinergia negativa, pequeñas piedras sumadas no son muchas piedras pequeñas, sino un pedruscón, y no precisamente un diamante, que suerte! Y puede que me duela el hombro, o simplemente que no me salga de los cojones ponerme esa mochila, pero no quiero cargar. He dicho! Y como decía Alejandro Sanz "Aire, que somos muchos!"
Hablando con O, mi amigo de Sevilla, le explicaba que mi problema quizás era un exceso de felicidad, estar mal acostumbrado o no tener miserias que compartir. Me preguntaba que qué espero de Salvador, y yo espero muy poco, una sonrisa a mis enfados, una cena no planeada, un viaje de viernes tarde, una llamada a tiempo, una caricia al despertarme, un para tí sin por qué, porque tu lo vales y porque yo lo quiero. Evitando las esperas, los sufrimientos, los nervios, las intrigas, las ansiedades y desconfianzas, pasando por las nubes, volando sin nada, soñado sin dormir, durmiendo sin cerrar los ojos, lágrimas de felicidad e imposibilidad de hablar porque tienes la boca llena. Si no tengo eso, no tengo nada, todo lo demás lo entiendo como merecido y no lo valoro. Y esto no me pasa a mí solo, nos pasa a todos...mi nevera esta llena, y mi despensa a rebosar de galletas, sigo esperando que vengas a desayunar, las compré para tí...como diría la oreja de Van Gogh, la Esperanza Debida. Craso error, he llenado las alforjas de esperanzas y éstas tienen boquetes, por donde se escapan mientras subo de nuevo la montaña. Quizás si fuera un poco menos mulo me iría mejor, pero la vehemencia es parte de mi persona, defiende con pasión lo que crees y aprenderás a quererlo como tuyo...reminiscencias árabes en este Españolito de a pie mezcla de todos los territorios históricos.
Un saludo

1 comment:

pijomad said...

por lo que quieras que esto ayuda... de verdad...