Sunday, January 24, 2010

EL MERCADO DE LA FELICIDAD

De café y cigarro, tertulias interminables y conversaciones hasta infumables es la pregunta de qué utiliza, compra, vende, cambia o cede cada uno por conseguir el bien mas caro y efímero a la vez, la felicidad, o al menos trazas de ella. Todos nos despachamos a gusto, sentando en la mesa de despiece a cualquiera cuya visión de la vida o interpretación del sexo o amor (ya no se el orden ni siquiera distinguir los términos) es distinta a la nuestra. Pues ya he conseguido entenderlo. Eureka, como dijo Belen Esteban, digo Einstein...
En este mercado, como en otro cualquiera convergen diversos agentes en posesión de bienes que intercambian para satisfacer necesidades. Llámese bien un abrazo, un beso o una sonrisa al despertar. Pero llámese tambien algo tan intangible como la seguridad, el sentirse querido o la tranquilidad. Al lado oscuro y siempre por debajo de lo éticamente entendido como normal (siempre bajo nuestro filtro) se situan otros bienes y necesidades que nosotros, por tenerlas cubiertas, no valoramos. Una copa, un regalo, sentar el culo en un coche que solo ves en las revistas, ducharte en un baño que solo ves en el Nuevo estilo, cenar en restaurante que conoces de oidas o por la guía del ocio...
¿En comun que tiene todo? Que todo se paga, caricias, besos, abrazos, sentirse querido, estar seguro...todo, es reciproco y bien caro...pocos pueden llegar a cerrar tratos de intercambios en los que de forma totalmente libre y con uso de todas sus facultades deciden poner en manos de otros bienes, recibiendo a cambio tamaña contraprestación. Dificil, que no imposible tarea, que nos hace buscar con empeñp en el mercado caritativas almas que beban la miel de nuestros labios o sientan el calor de nuestro cuerpo.
De lo demás...todo es muy barato, quien tiene un coche de 60.000 euros sabe y entiende que a la sombra del mercado encontrará quien, sin mala pretensión esta dispuesto a cambiar su incalculable bien a cambio de una barata compensación. ¿Quien pone mas? ¿El que abraza o el que paga la cena? No cabe duda de la respuesta...ni uno de mis abrazos puede ser pagado con el mejor de los bocados...no si no es lo que busco. No lo critico, el mercado es libre y hay actores para todo y para todos...eventualmente todos buscamos satisfacer necesidad que no tenemos cubiertas...se llamen euro o cariño...